El libro

Quiero empezar aclarando que soy mejor lectora que escritora, y por lo mismo, por ser una lectora, por ser una viajera de mundos, es que quiero hablar de algo maravilloso. Un invento humano que nos ha hecho posible saber de nuestro pasado, presente y quizás futuro. Un objeto rectangular que nos comparte historias y palabras de personas de todo el mundo y de otro tiempo o incluso de nosotros mismos. 

Una forma rectangular cuyo exterior está hecho principalmente de cartón, unas hojas cosidas e impresas por ambos lados y una portada que nos dice en una breve oración el tema del cual su interior nos habla, son sólo algunas cosas que podrían describir muy a grandes rasgos a un libro. Impresionante como un monto de papel encuadernado puede convertirse en el transporte hacia una gran aventura. He viajado más veces en libro que en avión o cualquier otro medio de transporte. He conocido a más personas y personajes, claro, gracias a un libro que a una red social. He aprendido más de historia, matemáticas, geografía o cualquier otra materia en un libro que en un salón de clase. Y es que la función de un libro no es sólo divertir, también es informar o hacer reflexionar a su lector. Cuántas cosas se pueden decir y permanecer intactas por años a través de un libro...

¿No suena hermoso? Y no sólo eso, igual huelen muy bien. Recuerdo tan bien el aroma de un libro nuevo, ese olor a tinta que se queda impregnado en las hojas como si recientemente hubiesen impreso en ellas. Tengo mucho que agradecerles a los escritores, a las editoriales pero sobre todo a las imprentas. La cantidad de historias que se han de imprimir en ellas a diario para convertirlas en libros que más tarde serán enviados a librerías de todo el país o quizás del mundo. ¿Se imaginan ese mismo aroma a tinta pero concentrado en un sólo lugar y combinado con un fuerte aroma a papel? Me encantaría ser parte de todo el proceso que conlleva hacer un libro y ayudar a que alguien más vea los libros como yo los veo.

Los libros no son sólo papel cosido o pegado a cartón, ni mucho menos, si está destinado a quedarse en algún rincón de alguna casa y guardar polvo; los libros son otra cosa, son algo más. Son un medio de información, son una oportunidad de ser alguien más, una oportunidad de vivir otra vida o conocer otro lugar. Una oportunidad de conocer y conocerte con tan sólo cambiar de página y empezar un nuevo capítulo. De eso se trata un libro y de eso también está compuesto, de historias y experiencias únicas.


-Mariana Ponce. 
Tarea para la universidad.