Siempre fui de esas niñas que se dormía con los calcetines bien puestos y se despertaba sin un calcetín o a veces sin ninguno. Estos se perdían entre las cobijas y había que buscarlos cada mañana. Lo mismo me pasaba al momento de ponerlos en el cesto de ropa sucia. Cada vez que mi mamá lavaba mis calcetines, siempre había al menos un calcetín sin par. Me ponía triste saber que era mi culpa que ese calcetín estuviera solo. Llegó un punto donde me agobiaba no asegurarme de echar a lavar el par completo que un día, en la feria del libro de la escuela, me encontré este libro y lo compré para poder entender a mis calcetines. Ese día no supe qué vimos en clase de Español pero conocí a Tino y lo que ocurría cuando perdía un calcetín.

Narrada en tercera persona, conocemos la historia de Tino, el par de Tom: un par de calcetines azules que le pertenecen a Santiago, un niño muy juguetón. Un día, cuando la mamá de Santiago lavó la ropa, Tom desapareció y Tino se quedó solo. A lo largo del libro conocemos a los demás calcetines, medias y calcetas de la familia y la importancia de que siempre estén en par. 

Es un libro que va dirigido a niños de 5 años en adelante pero cualquier curioso por conocer mejor a sus calcetines, le va a encantar. A veces en algunos párrafos vienen pequeñas estrofas que son fáciles de cantar y que hacen más divertida la lectura. Casi logras oler el detergente que usa la mamá de Santiago o saber cómo huelen los calcetas sudadas en el fútbol.  Son 87 páginas, cada una acompañada de una ilustración para conocer todo el tendedero familiar y sus teorías sobre la desaparición de Tom.

Les puedo asegurar que a los 8 años logré volverme toda una experta en el arte de no perder el par. Y hasta la fecha, mis calcetines y medias siempre permanecen juntos. Recomiendo muchísimo este libro cada vez que puedo porque en verdad es de esas historias que te gustaría poder compartir con hijos, nietos, bisnietos y cada generación. Nunca entendí por qué no fue un libro popular pero al menos en mi escuela todo el mundo me lo pedía prestado. Realmente sí tienen oportunidad de conseguirlo, espero lo hagan y descubran qué fue de Tom y si alguna vez Tino lo volvió a ver.


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De la vez que Tino perdió su par
Minerva Ochoa
Editorial Castillo


Ahh, esos sábados soleados con sus relajantes baños de burbujas con suavizante y esas pláticas prendidos del tendedero, donde se entonaban canciones al ritmo de La cucaracha... Todo eso ha cambiado desde que Tino perdió su par. Ahora tiene que vivir en el cajón de los calcetines sin par, o dormir aterrorizado debajo de la cama entre pelusa y una canica perdida. Si tan sólo Tom regresara pronto.. así volverían a ser el par de calcetines azules más alegre del cajón.