Pasar todos los días en la escuela, dormir poco los fines de semana, agendar proyectos, cancelar planes con amigos, despertar temprano, pasar horas en el tráfico... ¡Detengan todo dos segundos!
A veces lo que único que necesitas es un día entero para poder leer un buen libro y relajarse o al menos estresarse con la historia y no con la vida real. Hoy te comparto mis lugares favoritos para leer cuando tu mundo es un caos y sólo buscas paz. 

Transporte

La universidad me queda muy lejos, por lo que tengo que pasar muchas horas en transporte para ir y venir a diario. Harta de sentir que es tiempo perdido, decidí usarlo para leer o dormir. No saben lo útil que son los gorritos y las bufandas para acomodarse en el asiento y ver el paisaje pasar mientras platicas con tu nuevo personaje favorito.

Escuela

Lo malo de hacer tu propio horario es que a veces tienes ratos libres entre clases. En mi caso son escasos veinte minutos o a lo mucho una hora por lo que he decidido usarlos para avanzar en mi lectura. Es genial irse a las bancas que hay debajo de los árboles a sentir el viento mientras lees. Me relaja todos los días.

Museos

Cuando estudias diseño en Bellas Artes, es común que vayas a museos mensualmente. A veces a visitar una nueva exposición, otras a acompañar amigos que no la hayan visto anteriormente y otras simplemente porque disfrutas de la tranquilidad del espacio y sus amplias salas con bancas. Claro que no vas a leer a medio pasillo o utilizar las bancas que están para admirar las obras exhibidas. Generalmente hay espacios de cafetería o áreas comunes de espera donde sí que puedes quedarte a leer. Soy fan de estos espacios y México tiene un montón de museos que visitar.

Sala

No todo son espacios al aire libre o públicos, también cuando estoy en mi casa o en casa de mi abuelo me gusta pasar un rato leyendo. He descubierto que algunos sofás son más cómodos que una cama y que estos son espacios geniales para recostarse un rato y leer. Intenten no dormirse para no babear el sofá... qué pena.

Cama


Pero a pesar de todo, el lugar más increíble y mágico del mundo entero, cabe en mi pequeña habitación: mi bella y aguada cama. Ese acolchonado rectángulo que me permite taparme hasta los ojos y estar calientita mientras viajo a otros mundos. Yo amo con locura leer antes de dormir. Me divierte tener sueños extraños que mezclen mi realidad con lo que leí, es genial. 


Y tú, ¿dónde lees? ¿Sabes de algún buen lugar para leer? Coméntanos aquí abajo.